Contesta el teléfono cuando tú no puedes.
El cliente que llama no deja recado: llama al siguiente. Un agente de voz de Vondia descuelga a cualquier hora, conversa con la información de tu negocio y deja el trabajo hecho.
Conversa, no recita
Si le cortas a media frase, se calla y escucha, como haría una persona. No hay que esperar a que termine ni pulsar teclas para avanzar.
Entiende las fechas como las dice la gente: «el próximo miércoles a las siete», «mañana a las tres», «el 7 a las 10». No hace falta deletrear nada.
Agenda de verdad, no promete y luego falla
Antes de confirmar una hora comprueba que el hueco existe. Si el cliente pregunta por un día concreto, le canta las horas libres sin agendarle nada todavía.
La cita queda creada en la agenda del negocio y enlazada a la ficha del contacto en el CRM, con su teléfono.
La voz y el idioma los eliges tú
Treinta voces distintas en el catálogo, cada una con su etiqueta de estilo, para que el agente suene como tu negocio.
- Seis idiomas configurables por agente: español, inglés, portugués, francés, alemán e italiano.
- O política multilingüe, si atiendes a clientes de varios países.
- El español está pensado nativo para Latinoamérica y España, no traducido.
Cada negocio, en su propio compartimento
El agente lee el conocimiento del dueño del número que sonó, nunca el de otro cliente. El aislamiento no es una promesa de buena voluntad: las consultas ni siquiera se pueden lanzar sin el identificador del negocio.
Sabes lo que gastas, minuto a minuto
Cada llamada deja registrados sus minutos facturables, sus tokens y su coste, y lo ves en «Mi consumo» dentro del panel.
La facturación redondea al minuto hacia arriba, con un mínimo de uno: una llamada de 2:17 son 3 minutos y una de 0:11 es 1 minuto. Una llamada de cero segundos no factura nada.
Y si tu plan no está activo, el número no atiende: el candado se comprueba antes de abrir nada hacia el motor de voz, así que no se gasta ni un céntimo.
Lo que todavía no hace
Lo preferimos escrito aquí que descubierto en una demo. Esto es lo que hoy NO puede hacer el agente de voz:
- No transfiere la llamada a una persona en caliente. Cuando no puede resolver, lo dice y deja el aviso a tu equipo con el contexto; no hay desvío de la llamada en curso.
- No clona tu voz ni la de nadie: eliges entre las voces del catálogo.
- No publicamos una cifra de «responde en X milisegundos». Medimos la latencia con un robot que llama de verdad, y el número que sale de esas mediciones no da para presumir todavía. Cuando dé, lo diremos con la medición al lado.
- La conexión con centralitas y el desvío de tu número fijo dependen de tu operador; se ve caso por caso.
Lo que suelen preguntarnos.
¿Puedo usar mi número de siempre?
Se trabaja con un número que Vondia entrega o con el tuyo desviado, según tu operador y tu país. Es lo primero que se mira en la demo.
¿Qué pasa si el cliente pregunta algo que no está en mi conocimiento?
El agente lleva escrita la instrucción de decir que no lo tiene y ofrecer que lo mire alguien de tu equipo, en vez de improvisar un precio o una promesa.
¿Cómo sé si funciona bien?
Además de tus propias pruebas, existe un robot interno que llama al agente con guiones fijos, graba en dos canales y mide turno a turno cuánto tarda en responder, si se pisa con el cliente o si se queda mudo. Los resultados quedan en el panel.
¿Lo escuchamos con tu negocio?
Te montamos una demo con tu propio conocimiento y lo pruebas tú.
Pedir mi demo